«El Palacio Taranco es, sin lugar a dudas, uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Montevideo y del Uruguay todo. Y la colección de obras de arte que contiene su Museo de Artes Decorativas, uno de los tesoros culturales más valiosos del país. (…)
Pero tal vez el mayor significado que de él podrá rescatar el observador atento, radique en el extraordinario testimonio de una época, de una cultura, de una sociedad, de un Uruguay ya ido, que en el Palacio Taranco, como en tantas otras cosas, han dejado para la historia la marca de su huella.»
José Ortiz de Taranco (1936-2025)
En mayo de este año – convocada por la nueva Dirección de Cultura del Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay – he regresado a mi país natal, del que nunca me quise ir y nunca me fui del todo. Y tampoco me quiero ir del todo de la Argentina, mi país de adopción –más que generoso– desde hace ya tantos años. En Argentina formamos con Juan Lo Bianco una hermosa y extensa familia y también allí recibí una educación de excelencia en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de San Martín. Sólo hay un río que cruzar para visitar y recibir regularmente los afectos, los amores, en una y otra orilla.
Fui convocada para dirigir el Museo de Artes Decorativas, también llamado Palacio Taranco, construido por los hermanos José, Félix y Hermenegildo Ortiz de Taranco como vivienda familiar. Hoy es uno de los museos más bellos de Montevideo. He asumido esa tarea con un equipo de colaboradoras de excelencia: María Noel Araujo, Mercedes Bustelo y Cecilia Tello D’Elía, con quienes cada cual en su área: administración, curaduría e investigación, encaramos un desafío fascinante.
El Museo de Artes Decorativas no es un espacio de exposición de obras de arte y arqueología, sino que constituye en sí mismo un espacio patrimonial de incalculable valor y potencial museográfico anclado en el período de entresiglos, entre América y Europa: un momento crucial de nuestra historia económico-política, social y cultural. Fue construido entre 1908 y 1910 por un arquitecto inglés residente en Montevideo, John Adams, en base a planos elaborados por los arquitectos franceses Girault & Chifflaut, referentes mundiales del estilo Beaux Arts del cual este edificio con todo su mobiliario es un espléndido ejemplo. Charles-Louis Girault había diseñado el Petit Palais [Museo de Bellas Artes de la Ciudad de Paris] para la Exposición Universal de 1900.
Nuestro Museo habla de una época en que millones de inmigrantes llegaron desde Europa con ilusiones de felicidad y riqueza, soñando «hacer la América». En este predio – la zona más antigua de Montevideo – se erigía desde el siglo XVIII la primera Casa de Comedias [más tarde Teatro San Felipe] junto al fuerte, donde es hoy la Plaza Zabala. Su objeto fue la distracción y entretenimiento para una población acechada por continuas guerras, por mar y tierra.
El Estado Nacional adquirió este edificio en 1943 con el objeto de alojar aquí el Museo de Artes Decorativas. Sin embargo, durante más de tres décadas fue despojado de buena parte de sus muebles y obras de arte para convertirlo en oficinas, sede del Ministerio de Instrucción Pública y de la Academia de Letras.
Fundado como Museo finalmente en 1972, fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1975. Bajo la dirección de Angel Kalenberg, en los años ’90 fue restaurado y reacondicionado por el estudio Lezica-Ferrari. Se reinstaló su colección artística y parte de su mobiliario y se completó el montaje con piezas provenientes de otras instituciones: fundamentalmente del Museo de Historia Natural, el Museo Nacional de Artes Visuales y el Museo Histórico Nacional. En base a fotos antiguas y el libro publicado por José Taranco acerca de la historia de su casa familiar, nos proponemos reorganizar la exhibición permanente del palacio e investigar sus colecciones de mobiliario y obras de arte.
Para ello hemos comenzado a organizar sistemáticamente toda la documentación disponible de cada obra y cada objeto y todos los estudios, relevamientos e investigaciones [que son muchos] realizados hasta ahora por profesionales de jerarquía de distintas disciplinas a lo largo del tiempo. También encaramos una evaluación del estado de conservación de todas las obras y piezas de mobiliario, iluminación, instrumentos musicales, relojes, etc.
Hemos ampliado los días y horarios de visita y comenzado una serie de ciclos musicales con los extraordinarios pianos del patrimonio del Museo [un Pleyel pintado a mano y un Steinway de cola] y eventos como «la obra del mes» invitando a nuevos públicos a visitar y disfrutar el museo.
Son muchas las ideas y muchas las necesidades que vislumbramos en el presente y a futuro para este precioso Museo. Para ello hemos formado una Asociación de Amigos [1], presidida por Marcelo Ortiz de Taranco, y el joven Ramiro Colinet como vicepresidente, a los efectos de poder contribuir con el Estado uruguayo en la conservación, puesta en valor y difusión nacional e internacional de este tesoro que se encuentra en el corazón de la Ciudad Vieja de Montevideo.
Estoy segura de que esta colaboración virtuosa de visitantes, amigos y sponsors lo hará brillar en esa Ciudadela de Museos que es esa zona –la más antigua y más rica en términos patrimoniales– de mi bella ciudad natal.
Puedes visitar el Museo Nacional de Artes Decorativas del Uruguay
De martes a sábado: de 11 a 18 h.
Entrada: Sin cargo, con una alcancía para contribuir a voluntad.
Circunvalación Durango entre 1 de Mayo y Solís (junto a la Plaza Zabala) / Montevideo.
Nota del Editor:
1. La iniciativa marcha por los carriles jurídicos y pronto será una realidad.
* Especial para Hilario. Artes Letras Oficios