Nuestra actuación como casa de subastas suele acercarnos a obras que resultan ser auténticos hallazgos, ya hemos compartido algunas de estas experiencias en distintos números de Hilario, y ahora queremos acercarles otra buena nueva.
Se trata de un óleo sobre tela con la firma inicializada de su autora y una fecha: 1872 corroborada y ampliada en una leyenda manuscrita de época sobre el marco en su cara posterior: «Montevideo 6 de marzo 72». El asunto refiere a un paisano uruguayo que forma parte de uno de los ejércitos en pugna por aquel tiempo en la denominada Revolución de las lanzas: las fuerzas gubernamentales en la presidencia de Lorenzo Batlle y las rebeldes comandadas por Timoteo Aparicio. Días previos a la fecha indicada en el óleo, Batlle concluía su mandato y sin un programa electoral aprobado, lo sustituyó el presidente del Senado, Tomás Gomensoro. Un mes más tarde de esta fecha -el 6 de abril de 1872- se firmaba un acuerdo entre los bandos en pugna conocido como la Paz de Abril.
Aquel paisano en armas con su cigarrillo en la boca y el sable apoyado en el suelo, mira a lo lejos. Un pañuelo y al parecer, un quepi, cubren su cabeza en tanto que asoma el chiripá bajo el inconfundible poncho patria que abriga su cuerpo con el lateral izquierdo replegado para liberar su brazo. Un charco refleja parcialmente su figura en un terreno magro, con rudos vegetales y detrás, una pita o agave muy próxima al caballo. El flete ensillado, con lanza y banderola, nos refiere a un rudo soldado, quizás un baqueano que realiza una avanzada tratando de avistar al enemigo. A lo lejos en el horizonte asoman tres jinetes.
¿Cómo llegó a nuestras manos?
Un joven remitente dio con la obra en una venta sin relevancia aquí en Buenos Aires… Le llamó la atención su proximidad a la pintura de Juan Manuel Blanes y sin titubear, la adquirió. Fiel seguidor de nuestras subastas, nos propuso acercar aquel enigma y con gusto lo recibimos para dar inicio a los estudios que avanzaron con el primer paso en la línea correcta.
Roberto Amigo, historiador del arte argentino con especial conocimiento sobre la obra de Blanes, pronto indicó la probable autoría de Carmen Árraga al observar en el ángulo inferior derecho la letra «A» inclinada de su apellido. Por otra parte, la composición y la factura del cielo, influencia de su maestro, afirmaba la identidad de la autora.
Detalle del retrato de José Artigas con la letra «A» que encabeza la firma de Carmen Árraga. Museo Histórico Nacional en Montevideo. Fotografía: Hilario.
La pintura resultaba un hallazgo, dado que de Árraga se conocen especialmente retratos, bodegones y algunas escenas familiares [1], siendo esta la primera obra de asunto criollo hasta aquí identificada. Faltaba corroborar el modo de firmar. De su autoría es el primer retrato concluido de José Artigas [2], exhibido en el Museo Histórico Nacional de Montevideo. Con el ánimo de ver otra vez aquella pintura viajé a la capital uruguaya y con la autorización del director de esta institución días pasados iluminamos el óleo hasta advertir aquella letra «A» de su apellido pintada del mismo modo que aparece tenuemente en esta pintura; la novedad es que el cuadro con su referencia como autora exhibido en el MHN montevideano y reproducido en el catálogo, lleva la indicación: «sin firma» [3].
Su nuevo destino
Estas coincidencias confirmaban la primigenia atribución y con su autoría lo incluimos en nuestra subasta de junio/julio.
En la exposición de las obras reunidas fueron varios los coleccionistas que manifestaron su interés y junto a Sebastián Zorrilla -titular de la casa de subastas montevideana con la que hemos firmado una alianza y nos encontramos en la producción de un próximo remate- informamos al gobierno de Uruguay sobre esta situación, e incluso a algunos coleccionistas del hermano país.
Por supuesto, buscábamos que la obra, si era adquirida por el Estado o por un particular uruguayo, pudiera viajar a su lugar de origen con todos los permisos. Era una de las posibilidades…
Pero en el remate fueron cuatro los oferentes que participaron en la puja y finalmente fue adquirida para formar parte de una destacada colección argentina, cuyo titular ya nos había manifestado su voluntad de ofrecer en préstamo la obra a Uruguay en caso de ser el ganador y de que allí quisieran contar con este óleo para una futura exposición.
Notas:
1] Lo explica en detalle Daniela Tomeo en el restante artículo incluido en esta edición sobre la artista uruguaya.
2] Según cuenta Antonio Varese, el primer retrato terminado, pues en el mismo año, 1862, también inició el suyo Carbajal [Artigas en el Paraguay], pero fue concluido años más tarde. En «Comienzos de la pintura en Uruguay», Montevideo, Planeta, 2024, pp. 209-214.
3] Un simple ciudadano, José Artigas. Museo Histórico Nacional, Montevideo - Uruguay, 2014, pág. 74.