Por Roberto Vega Andersen Cuando un episodio catastrófico pasa a ser recurrente y no se adoptan políticas de prevención, el tema trasciende la coyuntura y merece otro abordaje. Esta regla básica de la buena gestión pública debe ser aplicada en el asunto de los incendios forestales. Mal que le pese a Trump -no olvidemos los incendios padecidos en Los Ángeles en el 2025- y a nuestro presidente, el cambio climático -el que requiere tanto esfuerzo desde nuestra sociedad- es una realidad insoslayable y nos expone a condiciones cada vez más severas; entre ellas, intensas lluvias en breves períodos de tiempo, severas sequías y olas de altas temperaturas que, unidas estas dos últimas variables, provocan la fórmula perfecta para sufrir voraces incendios. Así aconteció en el verano del 2024, en el del 2025 y en el que ahora transitamos... Mientras escribo estas líneas sin ser un experto, leo y me informo en vivo sobre la evolución de los distintos focos patagónicos, y el panorama es desolador. Viviendas e infraestructura destruidas, pérdidas totales de poblaciones ganaderas y de cultivos intensivos, así como de bosques naturales y especies animales silvestres. La tragedia reviste un carácter dantesco, aunque golpea lejos de Buenos Aires. Hace una veintena de años participé como jurado de un encuentro provincial de artesanos en la localidad de Epuyén -nuevamente protagonista de este flagelo-, ubicada al noroeste de la provincia de Chubut, la que acababa de superar un incendio forestal que había puesto en vilo a toda la población. Recuerdo que era un tema de conversación recurrente el probable origen del fuego: un piromaniaco, un despistado alcoholizado, un turista distraído... Las hipótesis eran varias y hasta con nombre y apellido. Y también quedó grabado en mi memoria un episodio minúsculo que aconteció en un lateral del predio donde se desarrollaba la feria; de pronto el fuego se apoderó de uno de los pinos allí ubicados y apenas en segundos, se propagó por las demás plantas vecinas a través de las piñas que volaban cual granadas incendiarias. La desesperación de los presentes fue enorme y por más buena voluntad, todo resultaba inútil hasta que llegaron los bomberos y con prontitud lograron apagar el fuego. Nunca había presenciado un incendio forestal y éste, siendo tan pequeño, me resultó aterrador. Sin los recursos necesarios, esa chispa podría haber derivado en una tragedia magna. Así comienzan y el calor ambiente, la falta de humedad, los vientos y estas plantaciones de pinos -tan extendidas- nos sitúan en el escenario actual. Para los biólogos, el pino es parte sustancial del drama: no muere ante un incendio, sus piñas explotan y extienden con celeridad las llamas del fuego y las semillas, que se diseminan por doquier propagándose por sobre el bosque nativo y, además, consume grandes cantidades de agua. La indicación científica es inapelable: no plantar más pinos. Medida que requiere de un plan nacional -el pino es la principal especie de las plantaciones industriales- cuando por obra y gracia de la Ley Bases, se eliminó el Fondo Fiduciario para la Protección Ambiental de Bosques Nativos, así como el Fondo Nacional de Emergencias mediante el decreto 888/2024. En los considerandos de aquella resolución se habla de su falta de operatividad, y en vez generar los cambios necesarios para que funcionen con eficiencia, se optó por eliminarlos. Lo mismo aconteció con el Fondo Nacional del Manejo del Fuego [decreto 463/2025], obvio, después de detectar «irregularidades respecto al desenvolvimiento del referido Fondo». A la luz de los acontecimientos, rescatamos en las antípodas de estos recortes, la voz de Javier J. Vázquez, especializado en desarrollo sostenible, quien afirmó con meridiana claridad: «La lucha contra los incendios no es una batalla de héroes en el momento del desastre, sino una estrategia continua y articulada de gestión del riesgo y del territorio. Es una política de Estado que prioriza la vida, el ecosistema y la economía, basándose en la ciencia y la experiencia operativa.» Los incendios destruyen vidas, esperanzas, ecosistemas, testimonios históricos... La cultura toda se transforma y recuperar lo perdido, si es posible, demanda generaciones.
Febrero 2026
Editorial
El Jefe Cervo Bianco. Folletín en dos entregas [última parte]
Por Irina Podgorny *Las andanzas de un supuesto jefe indio canadiense en la Italia fascista de hace un siglo es la materia que trata la doctora Podgorny para introducirnos en otra de sus historias sorprendentes. La primera entrega forma parte del número de diciembre, vale la pena leerla si aún no lo has hecho. Recorriendo el Archivo del Museo Cesare Lombroso de la Universidad de Turín, la autora dio con las miles de cartas que le escribían al Príncipe Alce Blanco, también llamado White Elk y Cervo Bianco… «Todas -o casi todas- reconocen haber aprendido de la prensa que su Alteza Real, el príncipe de los indios del Canadá, es una persona buena y generosa que reparte dinero a los pobres. (...).
Los bronces de Benín: restitución vs. realidad
Por Juan Javier Negri *«En las salas del Museo Británico, entre momias egipcias y mármoles griegos, hay unas placas de bronce que parecen hablar otro idioma. No son clásicas ni medievales. Representan guerreros, cortesanos, ceremonias, reyes. Son los célebres Benin Bronzes: placas y esculturas que cubrían las paredes del palacio real del antiguo Reino de Benín situado en lo que hoy es Benin City, en el actual Estado de Edo, al sur de Nigeria. El palacio fue destruido en 1897 por una expedición militar británica. El motivo oficial fue castigar a un rey africano «hostil»; el resultado real fue una de las más célebres operaciones de saqueo colonial del siglo XIX. (...).
Antonio de Torres y la guitarra moderna. El diseño que definió un instrumento universal
Por Ximena Eliçabe *La exposición Antonio de Torres: el Stradivarius de la guitarra, presentada en el Museo de la Guitarra de Almería [España], propone una mirada histórica y contemporánea sobre el luthier que definió el modelo de la guitarra clásica moderna. A través de instrumentos históricos y obras actuales, la muestra revisa el legado de un diseño que sigue resonando en todo el mundo. Ximena Eliçabe, quien contribuyó con este homenaje en la investigación y edición de textos, hoy nos obsequia esta invitación a visitarla y a conocer la historia de Antonio de Torres Jurado [1817-1892].
Gabriela Mistral, patrimonialista latinoamericana
Por Javier Armijo Timmermans *Desde la tierra que la vio nacer, les compartimos una semblanza de la primera y hasta aquí, única mujer latinoamericana que ha recibido el premio Nobel de Literatura [1945], la poetisa chilena Gabriela Mistral [1889-1957]. Lo indica Armijo Timmermans, su nombre destaca «no solo por la calidad estética de su obra, sino también por la profunda dimensión ética que la atraviesa. Su escritura constituye un legado patrimonial en tanto articula identidad, memoria y valores, proyectando una visión humanista que trasciende su tiempo y se inscribe como herencia colectiva.»
Por Inés Yujnovsky y colaboración de Ivan Hochman *
Lili Heinemann«El 23 de febrero de 1938, el diario Noticias Gráficas anunciaba la llegada a Argentina de “la conocida cantante europea” Lili Heinemann. Ilustraba la nota una foto de Lili sonriente llevando un ramo de flores. Las noticias que rodean la foto contrastan profundamente con la delicadeza de la sonrisa y las flores que ella mostraba. El titular principal declara “Rusia teme una agresión Nazi a través de Finlandia”. El resto de las notas giran en torno al armamentismo, los conflictos, ataques, incidentes, fabricantes de gases alemanes y sangrientas colisiones entre falangistas y requetés españoles. Lili, con 28 años de edad, había partido de una Europa violenta, en crisis, y de una Alemania que ya perseguía judíos.» Fue una exitosa cantante soprano que lució su arte en el Teatro Colón y en otros numerosos escenarios.
Inutilizar la cultura. Libros en la obra de Mariana López
Por Juan Cruz Pedroni *«Para algunos pensadores, el arte contemporáneo no se define por objetos ni por prácticas, sino por lo que podríamos llamar un régimen negativo. El razonamiento es más o menos el que sigue. Uno puede identificar, por ejemplo, una pintura o una manera de hacer cosas con hilos y reconocer que eso tiene una tradición específica en el arte; sin embargo, un cuadro de caballete o una pieza textil también pueden existir perfectamente por fuera de ese ámbito separado de la vida social. No necesitaron del arte contemporáneo para existir. Aquello que le sería inherente no serían nuevos objetos o una clase diferente de tecnologías, sino un régimen de excepción: la delimitación de un espacio donde se suspenden las reglas que rigen la sociedad. El poder del arte contemporáneo no consiste en producir sentido sino en cuestionarlo [...]»
Dos nuevas concepciones religiosas en el Egipto de Ramsés II
Por Perla Fuscaldo *En plena egiptomanía en la ciudad de Buenos Aires, les entregamos un nuevo texto sobre el tema, cuya autora es la especialista más destacada de Argentina, la doctora Perla Fuscaldo, quien entre otras tareas dirigió la Misión Arqueológica en Sinaí [1995-2004] y fue además directora del Instituto de Historia Antigua Oriental [UBA] y del Programa de Estudios de Egiptología [CONICET]. Bajo su guía nos internamos en el reinado de Ramsés II con el surgimiento de dos nuevas concepciones religiosas; la más antigua -ubicada en Akasha, en la Nubia Sudanesa- estudiada por la Misión Franco-Argentina en Serra Oeste entre 1961 y 1963 [...]
Postales y Memorias de Cañuelas / Colección Fotográfica de Oraldo Giatti [1890-1990]
«La edición de este nuevo libro sobre la historia de la fotografía bonaerense se debe a la incansable labor del periodista, fotógrafo e investigador Germán Hergenrether, y el mismo se inscribe en una tendencia consolidada en los últimos años. Nos referimos a la publicación de memorias fotográficas de provincias y ciudades a lo largo y ancho del país.» El juicio avezado de Abel Alexander invita a disfrutar este libro de reciente aparición que ya avanza hacia una segunda edición.
El sable corvo de San Martín y un debate que brama
Por Roberto Vega AndersenLa historia siempre ha sido un apreciado botín para cada gobierno; los héroes del pasado y sus reliquias despiertan en la sociedad emociones que identifican y el uso de aquellos valores es una herramienta a la que acuden las autoridades de turno para impregnarse con ese halo de prestigio. Un nuevo cambio de domicilio del sable corvo del Libertador general José de San Martín ha desatado una batalla oral que convoca a los públicos más diversos -historiadores, filósofos, gestores culturales, políticos y la sociedad toda- enfrentados desde sus visiones contrapuestas.
La biblioteca de Oliverio Girondo
Por Guillermo Palombo *La siempre sagaz colaboración de Palombo nos sitúa en esta entrega ante la biblioteca de uno de los más destacados poetas argentinos del siglo veinte: Oliverio Girondo. Autor de libros que marcaron una época de transformación, Girondo reunió con esfuerzo y pasión una maravillosa biblioteca con títulos que seducían por su contenido y también por la historia de cada ejemplar. Entre sus áreas de interés, sorprende la colección formada de un género literario cuya obra cumbre es el Quijote. «¿De dónde provendría el interés de Girondo por los llamados libros de caballería?», se pregunta Palombo y nos comparte sus hallazgos.
Correo de lectores
Si usted nos autoriza, compartiremos sus palabras con nuestra comunidad.
0 Comentario(s)
Staff
Esta publicación no comparte necesariamente las opiniones de todos los autores de los textos editados.