YO SOY: palindromía, anagramas y otros experimentos literarios

Al centro, Esteban Bitesnik, coordinador del Museo del Libro. A su izquierda, Guillermo David, director de Cultura de la Biblioteca Nacional, y a su derecha, Ral Veroni, curador de la muestra. Fotografía: Marcelo Huisi.



Vista parcial de la exposición en el Museo del Libro. Vicente Mario di Maggio, Eduardo Orenstein y Pedro Poitevin, entre otros autores. Fotografía: Pablo Licheri.



El anagrama y otros puntos focales de la muestra YO SOY. Fotografía: Pablo Licheri.



Registro del sector dedicado al cuadro Sator. En la vitrina, distintas obras -iconopalíndromas- de Eduardo Orenstein. Fotografía: Pablo Licheri.



Detalle del registro anterior. Observamos un cuadrado hecho con la calle Rojas, parte del libro Palindromía argirometropolitana, una curiosa edición proyectada durante la cuarentena sufrida por el covid. A la izquierda, el libro Never Even [note el lector el palíndromo], autoría del «satoriano» Tav Ripo. Fotografía: Pablo Licheri.



Por Ral Veroni *

En estos momentos, y hasta marzo de 2026 inclusive, se encuentra «en cartel» en el Museo del Libro y de la Lengua la exposición «YO SOY: palindromía, anagramas y otros experimentos literarios». El museo, ubicado en la avenida Las Heras 2555 de la ciudad de Buenos Aires, es parte de la Biblioteca Nacional de Argentina y se ocupa desde hace casi dos décadas de la difusión de las distintas formas de expresión del objeto libro y de la lingüística. Allí se han realizado muestras dedicadas a la bibliofilia, a la obra de escritores relevantes, a la influencia del italiano en nuestra lengua vernácula, a ilustradores que ornan con su arte las páginas de una obra gráfica, al mapa de constelaciones editoriales nacionales, entre otras.

 

La exposición YO SOY forma parte de ese recorrido de exposiciones originales. El personal del museo, es —en mi experiencia— dedicado y entusiasta a pesar de las vicisitudes que presentan las diversas gestiones y gobiernos.

 

No conozco, no sé, si hubo una exposición dedicada al género de la palindromía en el pasado, ni al tautograma, ni al calambur. No es algo que especialmente quiera dirimir como objeto de la historia pero sí resaltarlo en su presencia actual. En esta muestra que tiene hoy lugar y que juega con la ludolingüística.

 

El término ludolingüística puede ser polémico. Hay autores que ven al palíndromo como una ciencia y su función de juego como un desmerecimiento. Quizá, antes de enredarnos en estas discusiones deberíamos limitarnos a hacer una somera descripción de lo que se puede hallar en la sala Leónidas Lamborghini del Museo del Libro:

 

¿Qué es el palíndromo? 


Al decir de Vicente Mario di Maggio toda introducción a la palindromía debe comenzar explicando que palíndromo, palabra griega, quiere decir «correr de nuevo», y que este curioso género literario trata de palabras o frases especulares que pueden leerse del mismo modo de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Como ejemplo podemos decir que el verbo RECONOCER posee, en este aspecto, una exacta simetría con la N como eje. 


El palíndromo de Eduardo Orenstein LA TURBA ES LA RUTA NATURAL, SEA BRUTAL nos da una idea de cómo se puede componer un palíndromo con mensaje y sentido, algo que en palindromía no siempre va de la mano. Es decir, muchas veces, el deseo por hacer un palíndromo nos lleva a presentar composiciones estrafalarias que ponen en juego la lógica como es el caso de esta pieza de Guido di Pietro:

 

YO, HARTO, DI TRAPO. ¿AÑORA CASA? SACA ROÑA, O PARTID OTRA HOY

 

Este desafío a la semántica de la frase, pero a la vez de rigurosidad especular, es lo que algunos cultores del palíndromo encuentran atractivo mientras otros, más ortodoxos, lo consideran una estafa.

 

Iconopalindromía 


Posiblemente este sea un género bautizado así por nosotros pero que tiene su existencia desde hace unas décadas. Se trata de la tendencia a acompañar los palíndromos con imágenes. Su activo tiene al menos dos caminos, el primero sería que el palíndromo expone en su propuesta tales disparates que abre puertas a la imaginación visual. El otro es el que practica Javier Rossi, por ejemplo, que recurre a nombres propios para la generación de palíndromos que, si no fuesen acompañados por collages y retratos, serían tan ininteligibles que perderían toda razón de ser. La imagen, en este caso, actúa de refuerzo y da sentido a la composición verbal.

 

¿Qué es un anagrama?

 

Se llama anagrama a la reordenación de las letras de una o más palabras con el fin de encontrar otras. El efecto produce un mensaje que sugiere una verdad, la cual yacía escondida detrás de la apariencia. Por ejemplo: BUENOS AIRES: URBE SIN ASEO [Urbe Asesino, sería otra variante, aunque de tono más dramático].


Históricamente el oficio de anagramista se sustentaba en la idea de que las palabras llevan en sí significantes allende la superficie y que detrás del mundo supuesto se halla el mundo divino. La creencia estaba sujeta a aquella cosmovisión de orden platónico que afirmaba que la realidad era solo la cáscara de una dimensión aún más real. La religión judía y luego la cábala vieron en el anagrama uno de los tantos hechos convalidativos en el complejo entramado de los mensajes de Dios.

 

La anagramática contemporánea conserva el arte de la sorpresa y del mensaje oculto. Por caso, podemos dar el ejemplo de EL DIEGO (obviamente Maradona) cuyo anagrama ELEGIDO nos lo presenta Martín Sciaroni como una verdad irrevocable.

 

A pesar del aparente parentesco en la justa experimental entre palíndromo y anagrama, los palindromistas tienden a mirar despectivamente a los anagramistas como primos pobres en el desafío de la búsqueda.

 

El tautograma

 

Es una composición que a lo largo de su discurso está formada por palabras que comienzan con la misma letra. Este fragmento de un soneto de Quevedo nos da la pauta del ejemplo:

 

Antes alegre andaba, agora apenas

alcanzó alivio, ardiendo aprisionado

 

El Sator

 

Fue originalmente una oración de cinco palabras, cada una integrada por cinco letras en cinco renglones que forman un cuadrado. Este cuadrado no solo constituye un palíndromo, sino que también tiene la particularidad de leerse en cuatro direcciones: vertical, de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba como también horizontal: de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Las palabras que lo componen son: SATOR AREPO TENET OPERA ROTAS. Digamos que es un palíndromo recargado. Fue encontrado como inscripción en un gimnasio en los despojos de Pompeya, y repetido misteriosamente en otras ruinas del Mundo Antiguo. Su hallazgo dio lugar a variadas especulaciones. Hubo y hay posibles interpretaciones sobre su significado. Una de tantas es: EL SEMBRADOR AREPO TIENE UN ARADO COMO RUEDA. Pero también provocó todo tipo de teorías alrededor de su poder mágico, su carácter de grimorio [1] y talismán. Como dice uno de sus principales practicantes, Tav Ripo, el sator condensa en su modelo otras características de la enigmística o la ludolingüística: es anagrama, acróstico y crucigrama. Se llama satoriano al cultor de este arte y Tav Ripo nos presenta en la exposición las posibilidades de cuadrados que se pueden leer en 8 o 16 direcciones extendiendo no solo las posibilidades del sator, sino también su laberinto.


El calambur

 

Si lo planteamos como lo explica Wikipedia es posible que no avancemos mucho entre quienes no son doctores en lingüística: «recurso fonético basado en la homonimia, la paronimia y la polisemia». Para traducirlo podemos decir que el aficionado al calambur mantiene el orden de una palabra pero al repetirla y separarla en sílabas logra otro significado. Este caso, por ejemplo, lo encontramos en la web:

 

ELENA NO VIENE HOY pasa por el arte del reacoplado a EL ENANO VIENE HOY.

 

Por último deberíamos aclarar que esta exposición está lejos de ser exhaustiva. Por un tema de espacio, tiempo y logística nos hemos limitado a una mayoría de obras de escritores latinoamericanos de Chile, Uruguay, Guatemala y principalmente argentinos. Todos ellos contemporáneos mostrando a su vez la presencia y vivacidad de estos géneros experimentales.

 

Nota: 

1] Grimorio: libro de fórmulas mágicas usado por antiguos hechiceros.



* Especial para Hilario. Artes Letras Oficios

 

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